Cuentan que Buda convocó a su palacio los animales útiles para el hombre, quedando fuera de ésta manera la Rata. El Gato era uno de los animales citados y descontaba que sería elegido por Buda, por eso decidió invitar a la Rata con la condición de que lo despertara a media noche para salir juntos y llegar al lugar primeros.
La Rata, envidiosa e impaciente, tomó la decisión de dejarlo durmiendo al Gato y partir sola. Eso determinó que el felino quedara fuera del Zodíaco y permitió al roedor competir por un lugar. De ahí en más la Rata pasó a ser el peor enemigo del Gato.
En el trayecto al palacio se encontraron con el Buey, e hicieron juntos el camino. Llegaron a la puerta del palacio al mismo tiempo, pero cuando se abrió la puerta, la Rata se coló por una rendija y saltó directamente a los pies de Buda.
El dios pensó al verlo en sus zapatos: "En nada le sirves al hombre, pero te le asemejas en su astucia", inmediatamente se ganó el primer puesto zodiacal.
¿Porque cuento esto? Fácil, porque ayer encontré aquella naranja desaparecida con ciertas evidencias de lucha con mi gata, y no la encontré de casualidad ya que el intenso olor a pudredumbre me hizo dar con ella.
Así que, yo me quede sin naranja pero los gatos se quedaron sin representar un signo del zodiaco y por tanto sin un año (para que vuelvan a confiar...)

